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“No busquemos niños exitosos sino felices en la escuela”. Diario: PERU21
Diario: PERU21
http://peru21.pe/impresa/noticia/no-busquemos-ninos-exitosos-sino-felices-escuela/2009-02-27/239763

“No busquemos niños exitosos sino felices en la escuela”
El especialista internacional en educación inclusiva Orlando Terré está en Lima invitado por la Municipalidad de San Miguel al Encuentro Educación, Estimulación y Desarrollo Infantil, mañana, de 9 a.m. a 5 p.m., en el Centro Cultural Infantil Rey Juan Carlos I (Av. Bertolotto 799, San Miguel).
Autor: José Gabriel Chueca

“Mis primeros años transcurren llenos de ternura, en un pueblo en la zona central de Cuba que no aparece en el mapa. Hace poco, mi hermana me recordó que, de niño, yo cargaba a un vecino que no podía caminar y que frente a la casa vivía una niña con síndrome de Down que, quizá, me involucró en la necesidad de salvarla. Quizá emprendí este camino buscando esperanzas para gente que crecía a mi alrededor y que no era tan ‘igual’ como yo”, reflexiona acerca de las razones que lo llevaron a la educación para personas especiales.

¿Cuál es su especialidad?
Empecé con desarrollo infantil. Este tema aplicado a la educación superior lo seguí en Moscú, donde se le asociaba con el término Defectología, que ahora se traduce como neurodesarrollo infantil en niños con necesidades educativas especiales y atención de personas con discapacidad.

¿Tiene sentido que chicos especiales aprendan con niños normales en la misma escuela?
Esa es la esencia de mi vida. Tengo esa esperanza. Esto presupone un cambio de mirada no solo de aceptación social, sino que lleva a comprender que no todos tenemos las mismas capacidades. Por lo tanto, no todos vamos a aprender al mismo ritmo y con el mismo resultado. Eso implica renovar la escuela. Yo he desarrollado el método Point (Potenciación de Inteligencia). Yo trabajo en la etapa de 0 a 6 años. Si nosotros estimulamos a un niño desde temprano, es más fácil incorporarlo a la escuela general. Por ejemplo, un niño ciego puede entrar al colegio sabiendo leer en Braille, o un niño sordo, sabiendo leer los labios.

Lo que usted dice es que no todos los niños aprenderían lo mismo ni darían el mismo examen.
Correcto. Se trata de que sea una escuela más abierta a la diversidad, a la comprensión del otro, y lleva implícito respetar ese ritmo de aprendizaje y que no nos preocupe tanto el éxito, sino la felicidad con la que el niño aprende en la escuela y en la vida.

Está cuestionando todo. La mayoría de papás quiere hijos exitosos. Y el sistema premia al de mejor nota, etc.
La escuela tradicional ha funcionado evaluando el éxito. Creo que hoy se debe involucrar otros elementos. Por ejemplo, la ciencia debe estar guiada por el amor. Puede sonar poético y utópico, pero es necesario porque una ciencia sin amor es destructiva. Al niño que aprende le falta inteligencia emocional. Tiene que plantearse un nuevo paradigma, hacer un nuevo diseño curricular y preparar a profesionales para que lo lleven a cabo, para que acojan la diversidad. La escuela actual está en crisis. ¿Cómo podemos educar en valores –es lo que se dice que se hace hoy– sin incluir la solidaridad?

Aunque no se agarran a tiros, como en Estados Unidos, en los colegios peruanos también hay mucha violencia. ¿Es resultado del esquema actual?
Es el modelo actual que no está acondicionado a las necesidades de hoy. Hay que proponer una nueva visión de cómo educar. Hay especialistas que hablan de las inteligencias múltiples. Una educación basada solo en el crecimiento cognitivo intelectual ya hemos visto que no es suficiente. Hemos construido sujetos inteligentes, que transitan con éxito, pero que fraguan en la poca felicidad. Debemos dar respuesta a las emociones.

En el Perú –no hablemos ya de emociones– en el paradigma tradicional fallamos. Estamos en la cola de Latinoamérica. ¿Qué daño le hace al país no invertir en educación?
Nos afecta en cuanto no hemos creído lo que podemos lograr. La educación inclusiva debe verse como un proceso. Por supuesto que habrá resistencias entre los maestros porque no han sido preparados para eso. Para ello hay que tener políticas. Yo temo que esto se use solo como bandera y que, en la realidad, el sistema siga siendo excluyente.

La película La teta asustada ganó el festival de Berlín y la protagonista cantó en quechua en la premiación. La población hispanohablante peruana se emocionó, pero era incapaz de entender la canción. ¿Piensa en inclusión de diversidad cultural también?
Claro. La comprensión de la cultura de la diversidad lleva implícita el respeto a las etnias, a las religiones, al género. Esa escuela está llamada a manejar modelos bilingües, y no hablo de español-inglés, sino de los idiomas que se requiera según cada país. Yo creo que hay algunos intentos en el Perú encaminados en esta dirección.